Retrato hablado: Leonel Luna Estrada, de estirpe sindicalista

retrato

CIUDAD DE MÉXICO.

Asegura que heredó genéticamente la convicción de la izquierda al ser hijo de padres sindicalistas.

Quienes lo conocen lo describen como un hombre con oficio político, discreto, serio, nada improvisado, negociador.

Es Leonel Luna Estrada, perredista, dos veces jefe delegacional en Álvaro Obregón y diputado local en dos ocasiones, esta última no como un parlamentario raso, sino como líder de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

En política, ser equilibrado, prudente, discreto y respetuoso de los acuerdos y de la palabra son grandes virtudes que Luna Estrada presume.

En la política un error se paga caro, por eso uno tiene que ser muy responsable y cuidadoso de lo que hace y siempre construir escenarios de todo tipo para prever lo que pueda suceder; lo peor que puede pasar es que se cometa un error y el motivo sea por no construir escenarios.

No soy desconfiado, al contrario, me parece que soy en exceso confiado: confío en la gente. La grilla no me gusta, me gusta la política como tal, la he estudiado y aprendido, la grilla es una forma de garantizar intereses particulares sin considerar valores”, señala.

Desde su infancia estuvo en contacto directo con la política, con los movimientos sociales en un instituto de capacitación obrera en Cuernavaca, Morelos, a donde llegaban líderes y luchadores sociales que venían del exilio, chilenos, paraguayos y argentinos, así como del movimiento sindical obrero de los años 70.

Fue dirigente juvenil, participó en algunas organizaciones hasta incorporarse al PRD. Estudió administración de empresas en el Instituto Politécnico Nacional y entró al servicio público cuando tenía 21 años y trabajó en el gobierno local y federal.

Poco se sabe de su vida privada, su pareja es Teresa Robles Colín, hermana de quien fuera delegada (antes que Luna) en Álvaro Obregón, Leticia Robles Colín.

En una época de mi vida me convertí prácticamente en especialista en temas de juventud, me tocó ser parte del equipo que constituyó el Instituto Mexicano de la Juventud. Luego me especialicé en temas de desarrollo social y administración pública: me considero servidor 
de carrera”.

¿Mexicano o guatemalteco?

Esa fue la polémica en la que se vio envuelto hace unos años al aspirar a un cargo público y un arma que políticos antagónicos sacan cuando la requieren.

Mi mamá es guatemalteca, yo soy mexicano por nacimiento, en algún momento me cuestionaron el origen, si no fuera mexicano por nacimiento no hubiera sido jefe delegacional ni diputado”, aclaró de inmediato y sin mirar a los ojos, una costumbre muy particular cuando dialoga con 
otra persona.

Su momento más álgido en el PRD, fue su salida de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN) y el rompimiento con René Bejarano, una situación que difícilmente se hubiera pensado años atrás, pero que le redituó políticamente al pasarse a Vanguardia Progresista, afín a Héctor Serrano, actual titular de la Secretaría de Movilidad, pero que entonces encabezaba la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal.

La razón que da Luna de la separación de IDN fue que ya no compartía la propuesta de esta expresión en términos políticos.

No sé si salí justo a tiempo, desde el primer momento compartí el proyecto de Miguel Ángel Mancera, y en 2012 yo fui uno de los que lo apoyó. He tenido una relación respetuosa, comparto sus propuestas y el proyecto. En IDN no me pareció que sólo hubiera críticas sin propuestas”, contó.

Decisiones y costos

Para Raúl Flores, diputado y presidente del PRD-DF, es un hombre que sabe negociar, que va perfilando sus metas y procura culminarlas. Recordó ese Consejo estatal del partido en donde se dio la ruptura con la IDN y su semblante descompuesto al escuchar a Bejarano.

Es un hombre discreto y esa virtud en un ambiente del PRD no impera, se toma como omisión. Ahora que lo conozco más, con su ruptura con Bejarano, encontró la posibilidad de desarrollo personal que había tenido muy territorializado.

Ahorita emerge ante otras posibilidades, como pocos legisladores ha tenido que sentarse con todas las fuerza políticas, se ha adaptado muy bien a esta nueva conformación y le ha agarrado el gusto al juego parlamentario. Tomó la decisión y asumió los costos”, comentó su compañero de bancada.

Para Leonel Luna, la VII Legislatura es una experiencia diferente, de retos, ahora su partido no es mayoría, pero aún así logró mantener el control de la Comisión de Gobierno y con las negociaciones con el PRI y el PAN se apoderó de comisiones consideradas “triple A”.

Se tienen que buscar acuerdos con las diferentes fuerzas, sin duda obliga a poner toda la atención posible hasta en los pequeños detalles, cualquier elemento puede descomponer la gobernabilidad y los acuerdos.

Piedrita en el zapato puede ser cualquiera, no Morena. Nosotros no somos los que confrontamos. Morena tiene que cambiar, tiene que sentarse a una mesa a discutir, debatir, a generar acuerdos y consensos”, comentó.

A la distancia

César Cravioto, líder de la bancada de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y Leonel Luna se conocieron hace años cuando el primero era funcionario del Gobierno del Distrito Federal, y el segundo, jefe delegacional.

Desde hace un mes trabajan juntos, pero a la 
vez distantes.

Me parece que es un político que ya tiene bastante trayectoria en la ciudad, como delegado y diputado. Como miembro del grupo parlamentario de Morena, creo que no ha sido lo suficientemente sensible para tejer acuerdos con la primera minoría que es la de mi partido y ha decidido aliarse a la derecha.

Es una decisión que ha tomado y que creo que ha sido un error de su parte; sin embargo, respeto sus definiciones políticas”, dijo Cravioto.

Después de la ALDF, Leonel Luna Estrada aún no tiene claro su futuro político, al menos no lo hace evidente y lo único seguro es que permanecerá en el PRD. No se aventura a adelantar la ruta que emprenderá en 2018, es precavido, prefiere decir que es un especialista en la ciudad y desde la academia buscará seguir con esta línea.

Quiero invertirle más tiempo a la academia, soy una persona que le invierte tiempo al estudio; en lo político no sé, ahora mi principal reto es el trabajo legislativo, que esta legislatura responda a la demanda de la ciudadanía, que recuperemos la confianza y credibilidad”.

Para uno de los liderazgos del PAN, Luna Estrada da una impresión agradable y ecuánime y no se presta a la 
lucha de egos.

Él trae al grupo parlamentario con más rock stars y divas, es una persona sobria, es fácil trabajar con él, no hay lucha de egos con Luna”, dijo el panista.

fuente: excélsior

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